Patrullas Oso. Introducción

Patrullas Oso. Introducción

El 30 de marzo de 1990 el oso pardo cantábrico fue protegido y declarado en peligro de extinción ante la delicada situación en la que se encontraban sus poblaciones. Esta declaración exigía la adopción de medidas urgentes que garantizaran la conservación de la especie, las cuales se materializaron, el 21 de junio de 1990 en la aprobación del plan de recuperación del oso pardo en Castilla y León.

Tras más de 20 años de vigencia de dicho plan, actualmente en proceso de revisión, se estima que las poblaciones de oso pueden haber alcanzado los 130 ejemplares en el conjunto de la cordillera cantábrica, 100 en la población occidental y 30 en la oriental. Además, los recientes hallazgos de dos osos fruto del intercambio genético entre ambas permite que empecemos a hablar ya de subpoblaciones, al considerarse una única población al haberse confirmado que hay intercambio de ejemplares entra las dos poblaciones que se consideraban incomunicadas. Aunque pueda tratarse de un caso aislado, es esperanzador, y el punto de partida para alcanzar una variabilidad genética adecuada para que se considere a las poblaciones oseras cantábricas como viables, alcanzando niveles genéticos similares a los de otras poblaciones europeas que no están en peligro de extinción.

Ejemplar de Oso Pardo

 

 

 

 

 

 

 

 

Detrás de esta evolución positiva de la última década existen muchos factores. Uno de ellos es el trabajo desarrollado por la Consejería de Fomento y Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León, mediante sus medios y personal propios y también a través de la colaboración con la Fundación Oso Pardo (FOP) en acciones de conservación, vigilancia, lucha contra el furtivismo, control de la población osera, etc. Esta colaboración se viene produciendo desde 1995, cuando se estableció un marco general y un convenio específico de colaboración entre ambas instituciones en la materia. La colaboración entre ambas instituciones se ha materializado de diversas formas, siendo la fundamental la dotación y mantenimiento por parte de la Junta de Castilla y León de tres patrullas de vigilantes de la FOP especializados en seguimiento del oso pardo y de su hábitat en las principales áreas oseras de la Comunidad: Alto Sil, Montaña Palentina y Montaña de Riaño.

A partir de enero de 2010, es la propia Consejería de Fomento y Medio Ambiente, a través de la Fundación Patrimonio Natural, la que asume de forma directa esta labor de seguimiento y control de la población osera. Para ello, la Fundación Patrimonio Natural ha contratado los servicios de las tres patrullas, que anteriormente gestionaba la FOP, que vienen realizando una labor similar a la que venían llevando a cabo las patrullas de la Fundación Oso Pardo tradicionalmente. En todo caso la relación entre la Junta de Castilla y León y la FOP se mantendrá, de forma directa o a través de la Fundación Patrimonio Natural, colaborando en labores de educación ambiental, en la realización de trabajos técnicos relacionados con el oso y su hábitat, en asesoramiento científico, o en la coordinación en el censo de osas con cría en el ámbito cantábrico, entre otras acciones. Hay que destacar igualmente el apoyo de la Junta de Castilla y León a la FOP en un proyecto LIFE+, de financiación europea, consistente en el estudio del “corredor interpoblacional”, cuya duración es de 3 años.

CARACTERÍSTICAS DEL OSO EN ESPAÑA

  • Longitud: 1,6 – 2 metros
  • Altura a la cruz: 1 metro
  • Peso:
    • Macho 115-200 kg
    • Hembra 85 a 150 kg
  • Longevidad - 25-30 años
  • Visión – Poco desarrollada
  • Oido – Muy agudo
  • Olfato – Excelente
  • Color – Muy variable

Huellas Oso Pardo

Es una de las poblaciones más amenazadas del mundo