Reserva Natural 'Acebal de Garagüeta'

Reserva Natural 'Acebal de Garagüeta'

El Acebal de Garagüeta con sus 406,4 Has. está situado al norte de la provincia de Soria, en pleno Sistema Ibérico Norte, dentro del término municipal de Arévalo de la Sierra. Se encuentra en la Sierra de Montes Claros, con orientación suroeste, ubicada entre los puertos de Piqueras y de Oncala, donde también se puedan encontrar otras masas de acebo de gran importancia por su pureza y extensión como las dehesas de Ventosa y Oncala. La Reserva Natural fue declarada mediante la Ley 11/2008, de 9 de diciembre. El Plan de Ordenación de los Recursos Naturales (P.O.R.N) fue aprobado mediante Decreto 112/2.007 de la Junta de Castilla y León. El acebo (Illex aquifolium) es, una especie protegida en la Comunidad de Castilla y León. El Decreto 341/1991, de 28 de Noviembre establece el régimen de protección del acebo (Illex aquifolium) en el territorio de la Comunidad Autónoma de Castilla y León. Dicha protección surge para regular los aprovechamientos para la obtención de adornos de Navidad con las ramillas de acebo, al tiempo que se mejora la masa con labores de podas y cortas de baja intensidad.

Flora del espacio natural

La vegetación del área de estudio está profundamente marcada por la transición climática atlántica-mediterránea. Este rasgo permite la confluencia de especies y hábitats propios de ambas regiones climáticas, confiriendo al Sistema Ibérico una marcada personalidad florística y biogeográfica. Su posición geográfica ha permitido la llegada y permanencia de curiosas especies procedentes de las montañas centroeuropeas, tales como Corydalis intermedia y Cytisus decumbens, ambas ausentes en macizos más frescos de Pirineos y Cordillera Cantábrica y solamente detectados en España en unas pocas localidades de los sistemas Ibérico y Central. Además podemos encontrar otros tantos endemismos de la flora ibérica como Digitalis parviflora o Astragalus nevadensis subsp. muticus, entre otros.

El bosque de acebo

El acebal es el único tipo de bosque presente en la actualidad en Garagüeta. Es una formación boscosa extremadamente umbría, caracterizada por el dominio casi absoluto del acebo (Ilex aquifolium) y por una acusada pobreza florística en el sotobosque motivada por la escasez de luz bajo sus copas y los efectos del sobrepastoreo (nitrificación, pisoteo,…). En otoño surge un salpicado de colores rojos, ocres, amarillos y naranjas entre el verde brillante del acebo que delatan la presencia de otras especies arbóreas y arbustivas. Entre los acebos emergen saúcos (Sambucus nigra), arces campestres (Acer campestre), mostajos (Sorbus aria), maguillos (Malus sylvestris), majuelos (Crataegus monogyna), aligustres (Ligustrum vulgare), espinos cervales (Rhamnus catharticus), endrinos (Prunus spinosa) o rosales (Rosa micrantha, Rosa pouzinii, etc.) y enredaderas como madreselvas (Lonicera periclymenum, Lonicera xylosteum) y hiedras (Hedera helix). Tanto el acebo como todos estos arbolillos, arbustos y lianas forman parte de las formaciones arbustivas espinosas que reemplazan a hayedos y robledales tras su alteración por cortas o para creación de pastos. En otros lugares centroeuropeos no se dan formaciones boscosas dominadas por acebos; normalmente se encuentran salteados en claros y en el sotobosque de bosques densos (pinares, robledales, hayedos...); parece ser que en estas latitudes ibéricas, zonas de transición climática atlántico-mediterráneo, es donde podemos encontrar bosques casi monoespecíficos de esta especie.

El origen de los acebales

La explicación de su existencia es debido a la coincidencia de varios factores: orientaciones poco umbrías poco favorables al avance del hayedo (el cual ya se encuentra en la zona al límite de sus exigencias de humedad), zonas en régimen de pastoreo más o menos intenso que favorecen la expansión de especies espinosas como el acebo y dificulta el reestablecimiento de otros árboles como el rebollo (Quercus pyrenaica) o el roble albar (Quercus petraea) y, por último, a la excesiva sombra generada al apretarse la masa como consecuencia de podas, cortas y ramoneo del ganado que no permite que crezca casi nada de las plantas existente por los alrededores. En resumen se puede interpretar estos acebales como estados estancados de la sucesión hacia hayedos o robledales debido a la deficiencia de sus condiciones climáticas y ecológicas y usos ganaderos ancestrales del territorio.

Fauna

La presencia de zonas de arbustos y matorrales proporciona un excelente refugio, tanto en verano como en invierno, y ocasiona un notable aumento de la diversidad faunística. Entre los anfibios hay diferentes tipos de sapos, rana común, ranita de San Antonio y el tritón jaspeado. Los reptiles presentes son algunos de los típicos de montaña del norte de España, como los lagartos ocelado y verde, lución, eslizón tridáctilo y diferentes tipos de lagartijas y culebras. Entre los mamíferos más habituales podemos encontrar: zorro, ciervo, corzo, jabalí, conejo, liebre, musaraña, ratón de campo, erizo, tejón, comadreja y topo. Las aves son la mayor riqueza faunística en Garagüeta. En los pastizales encontraremos entre otras: perdiz pardilla, alondra común o bisbita campestre. En las zonas de matorral y arbolado se esconderá el cárabo y se podrá ver curruca capirotada, reyezuelo listado, chochín, picogordo, perdiz roja, mirlo capiblanco, escribano cerillo, paloma torcaz, zorzal charlo o zorzal común. Cabe destacar la presencia de zorzales invernantes, el zorzal alirrojo y el zorzal real, además de los habituales. Entre las rapaces podemos observar en vuelo al buitre leonado. El águila real también utiliza la zona como área de alimentación compartiéndola con rapaces de menor envergadura, como el milano real o el cernícalo vulgar. También podemos observar en paso aves migratorias como águila pescadora, grullas o avefrías entre otras.

Geología

Los terrenos sobre los que se ubica el monte pertenecen al periodo Jurásico. En la mayor parte del monte encontramos alternancia de estratos de cuarzoareniscas con calizas de escaso grosor. Su disposición es muy apreciable a lo lejos, en bandas de diferente anchura que se manifiestan en variaciones del verdor del pastizal, lo cual representa una sucesión de sedimentos diversos (cuarzoareniscas, limonitas, calizas, etc.) intercalados en bancos irregulares de espesor de 0,3 a 1,5 m. En su interior existen además algunos canchales o pedreras de grandes bloques silíceos, restos de la erosión periglaciar.

Paisaje y ganadería

El paisaje actual se encuentra claramente condicionado por la clara vocación ganadera de la zona. La roturación de los bosques para su conversión en pastos fue el principal factor de indicio de deforestación de la zona. El acebal de Garagüeta y otros bosques aledaños se salvaron de la quema al conservarse unas áreas de aprovechamiento comunal para pastos, leñas, carbón o ramillo. Garagüeta ha sido desde antiguo un importante estivadero para la Cabaña de Torrearévalo y Arévalo de la Sierra de manera que una buena parte del ganado del municipio pasa entre mayo y agosto en el monte. En este uso ganadero se encuentra el origen del Acebal de Garagüeta y en él radica su conservación hasta nuestros días. La ganadería, ha condicionado de manera importante, y aún hoy lo sigue haciendo, la vegetación actual del monte y su dinámica.

Senderos en el espacio

La Reserva Natural está atravesada longitudinalmente por el sendero PR-SO-69 “La ruta de los Castros” CASA DEL PARQUE. Actualmente en construcción en la localidad de Arévalo de la Sierra (Soria).

Consejos prácticos para la visita al espacio natural

  • Procura mantener la naturalidad de este espacio protegido.
  • Evita dejar elementos artificiales que rompan la armonía del paisaje o realizar actividades poco adecuadas con el entorno.
  • No hagas fuego, ni lo provoques por descuido.
  • La acampada no está permitida.
  • Utiliza los caminos señalizados en tu visita, sin salirte de ellos.
  • No arrojes basuras ni desperdicios, deposítalos en los contenedores instalados en los accesos.
  • No realices inscripciones o señales, en piedras, árboles o cualquier otro elemento del medio natural.
  • No rompas el silencio de la naturaleza, procura no hacer ruidos que espanten a los animales.
  • No recojas plantas ni animales, limítate a observarlos sin molestar.
  • No introduzcas especies nuevas, lleva tus animales bajo control, respeta el ganado del acebal.
  • Se recomienda usar buen calzado e ir provisto de agua y gorra durante el verano.
  • Nunca salgas solo. Deja dicho dónde vas y cuando regresas.
  • Consulta a los guardas medioambientales tus dudas y necesidades, y haznos llegar todas aquellas sugerencias que estimes oportunas.